Un microscopio “microscópico”


De vez en cuando, nos enteramos de alguna noticia que hace años vaticinaba la ciencia ficción y que con el desarrollo que conllevan los años vemos que aquellos sueños de cómics y películas se hacen realidad. En esta ocasión, se trata del desarrollo de un microscopio de alta resolución supercompacto, lo bastante pequeño para caber en la punta de un dedo.

El artilugio combina la tecnología del chip tradicional de ordenador con la microfluídica, la conducción de fluidos a escalas increíblemente pequeñas. Los encargados de esta proeza son unos investigadores del Instituto Tecnológico de California, que además, han logrado que opere sin lentes y tenga el poder de magnificación de un microscopio óptico de alta calidad.

Las utilidades pueden ser infinitas, obviamente, se puede transportar con facilidad y usarse en cualquier lugar para analizar muestras de sangre en pruebas para la detección de la malaria, o para analizar suministros de agua con el fin de comprobar la existencia de giardias y otros organismos patógenos, y se puede fabricarse en serie por el irrisorio precio de 10 dólares.

Lógicamente esto abre puertas a un futuro donde los microscopios en chips podrían incorporarse en dispositivos que se pudieran implantar en el cuerpo humano, con un sistema de análisis que funcionase de manera autónoma vigilando lo que llega por el torrente sanguíneo y aislar células cancerosas sueltas con las que se encontrase. Pero esto por ahora, es sólo ciencia ficción, es sólo cuestión de tiempo.