Estudian nuevas técnicas para descontaminar aguas industriales residuales
Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia y de la Plataforma Solar de Almería-Ciemat están trabajando en el desarrollo de nuevas técnicas para el tratamiento, descontaminación y reutilización de las aguas industriales residuales.
Sus estudios, informa la UPV en una nota de prensa, se enmarcan dentro del proyecto Aquafotox, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Aquafotox se centra en las aguas procedentes de la industria del corcho y en los lixiviados de vertedero. El objetivo de los investigadores es ofrecer un nuevo tratamiento que permita degradar los contaminantes de ambos, en un tiempo y con un coste reducido y obtener así un efluente de mayor calidad y menor impacto ambiental.
Para ello, están analizando la utilidad de nuevos tratamientos aplicando fotocatálisis solar–aprovechar la luz solar para la depuración de las aguas- u ozono. Actualmente, en el Campus de Alcoy se evalúan 30 tratamientos diferentes -15 con luz solar y otros 15 con ozono- con el objetivo de determinar cuál sería el más adecuado para la detoxificación de estas aguas y su posible aplicación industrial; en la PSA se investiga la optimización del tratamiento con aguas reales en planta piloto y en el ITQ se realizan los estudios mecanísticos de estos procesos
Nanotecnologia para quitar el hielo de los parabrisas
Investigadores del Fraunhofer Technology Development Group en Stuttgart, Alemania, han desarrollado una laca transparente con nanotubos de carbono capaz de limpiar los parabrisas de los coches y las ventanas actuando como un calefactor.
Esta laca se puede aplicar como si de un spray se tratase sobre la superficie que se quiere calentar. Está compuesta de una base líquida con una mezcla de nanotubos que conducen la electricidad, a medida que el líquido se seca, los nanotubos forman una red conductora dentro de la laca, si hacemos pasar una corriente a través de esta red, la capa se calienta.
En las pruebas que han realizado, esta capa conectada a una bateria similar a la que utiliza un coche, de 12 voltios, fue capaz de eliminar el hielo de una lámina de plástico en dos minutos. Los investigadores esperan que con el tiempo esta tecnología reemplace los filamentos calefactores convencionales que todos conocemos.
Los investigadores también argumentan que versiones más gruesas y opacas de este recubrimiento podrían convertir plantas enteras de edificios en radiadores e incluso se podría utilizar como calefacción bajo el suelo.
Fuente: Avances en Nanotecnología
Ingenieros rusos crean un blindaje líquido formado por nanopartículas

Parece que el T-1000, el malo de Terminator II está un pasito más cerca de nosotros, y es que un equipo de ingenieros rusos acaba de sacar a la luz un protector líquido formado por un gel de nanopartículas sólidas y un líquido de relleno qeu puede actuar como blindaje.
Lo curioso es que a diferencia de lo que estamos acostumbrados, se mantiene flexible y sin apenas añadir peso hasta que un impacto lo sacude: entonces, las nanopartículas se unen, en menos de un milisegundo, evitando que el proyectil o el fragmento penetre en capas más profundas.
La idea de proteger el cuerpo con el blindaje líquido será de vital importancia en las extremidades, normalmente desprotegidas, ya que utilizar un antibalas actual en estas zonas cargaría demasiado peso a los soldados.
Este revolucionario blindaje resulta eficiente protección contra la mayor parte de los tipos de proyectiles y explosivos existentes y pese a parecer un desarrollo extraído de una película de ciencia ficción, en verano de 2007 ya se comenzará a aplicar en vehículos.
Fuente: Tendencias21
Nanotubos para desalinizar el agua del mar

Según publica la revista Nano Letters, ingenieros estadounidenses del Rensselaer Polytechnic Institute de Troy han descubierto la forma de controlar el flujo de agua a través de membranas de carbono del tamaño de nanotubos. Estas, rechazan de manera natural el agua, canalizándola e, incluso, tienen la capacidad de controlar su flujo y de detenerlo, utilizando leves cargas eléctricas.
Esto se lograría ajustando e invirtiendo los voltajes, y además se trata un sistema de filtración ligero y económico, extremadamente eficiente, y con una precisión sin precedentes. Entre las varias aplicaciones que tendría, la más importante sin duda sería la de desalinizar el agua del mar para convertirla en potable, pero incluso se podría separar de forma inmediata una hebra específica de ADN de la cadena biológica original.
Pese a que los presentan un alto nivel de rechazo al agua, se suministra a la membrana del nanotubo un potencial positivo pequeño, de sólo 1,7 voltios, y al agua un potencial negativo. De esta forma, los nanotubos dejan rápidamente de repeler el agua para pasar a bombearla a través del tubo. Sólo con invertir la polaridad de los nanotubos, el equipo descubrió que podían poner en marcha o detener el flujo del agua a través de ellos. Si se administra una pequeña carga positiva, el agua se mueve por el tubo, y cuando la carga se invierte, el agua deja de fluir.Un nuevo material permite la fotosíntesis artificial de forma económica
Un grupo de ingenieros de la Universidad de Kyoto, ha desarrollado un material que podría ser utilizado para reproducir a muy bajo costo el proceso de la fotosíntesis de las plantas, de manera artificial.
El nuevo material se ha logrado desarrollar utilizando una especial técnica de combustión que permite producir nanopartículas muy puras de dióxido de manganeso, que desempeñan un papel fundamental en el proceso de la fotosíntesis.
El reducido tamaño de estas partículas, de varios nanómetros, convierte al nuevo material en más reactivo y eficaz para imitar el fenómeno natural de la fotosíntesis, con la ventaja adicional de que el nuevo material podría reducir 300 veces más que las plantas el dióxido de carbono presente en la atmósfera.
Aparte de su bajo coste, por tanto, tiene un valor ecológico. Ahora, los ingenieros se plantean su comercialización en dispositivos prácticos, de pequeño tamaño, que en principio serían utilizados para reducir las emisiones de dióxido de carbono en su misma fuente de producción, es decir, que se instalarían en los coches o fábricas.
Fuente: Tendencias21
Avances en el Nanocoche

Hace más de un año que hablé del Nanocoche, 20.000 veces más pequeño que un cabello humano, e incluso se podía ver un vídeo de este sorprendente hito de la nanotecnología. Ahora, científicos de la misma Universidad de Rice, acaban de mostrar una nueva y perfeccionada versión con un avance tan sorprendente como un motor conducido por luz.
El reto desde aquel primer nanocoche era tener un control del mismo por parte de los desarrolladores, originalmente, el nanocoche tenía un chasis, dos ejes y cuatro ruedas. El coche medía de tres a cuatro nanometros, “tan” ancho como el ADN.
Desde la introducción del primer nanocoche, el equipo de Rice se ha esforzado en crear mayores usos para su invento. Son interesantes un tipo de estructuras que pueden sufrir reacciones químicas e incluso transportar una segunda molécula como carga y las han pasado a llamar nanocamiones. Las mayores diferencias estriban en la motorización, el coche del año 2005 no tenia motor, mientras que el nuevo tiene un motor que puede girar 360 grados al ser iluminado con luz. El coche antiguo se demostró que se movía al calentar una superficie de oro, mientras que el actual con un haz de 365nm pudieron propulsar el movimiento del nuevo vehículo.
Fuente: Creamos el futuro
Desarrollan un nanomaterial que compite en dureza con el diamante

Unos investigadores de las Universidades de Heidelberg, Beirut, París y Grenoble acaban de inventar un material sin carbono cuya dureza es similar a la del diamante, aunque inferior. Además, este material, elaborado con nitruro de boro termodinámicamente estable, es mucho más resistente a las fracturas y al desgaste que un diamante policristalino.
Para realizar esta hazaña, el equipo de científicos, redujeron de la micra a la nanoescala el grueso de unos granos de nitruro de boro utilizando una prensa científica de 5.000 toneladas y, sometiéndolos a una serie de altas presiones y temperaturas, sintetizaron nitruro de boro.
Este nuevo nanomaterial es muy resistente a las altas temperaturas, hasta 1.650 kelvin (K), comparado con los 950K que soportan los diamantes, y además, también es superabrasivo.
Aunque la dureza del nuevo material desarrollado por el equipo franco-alemán es inferior a la del diamante (85GPa), los investigadores creen que el descubrimiento conducirá al desarrollo de materiales todavía más duros, resistentes y con mayor estabilidad térmica.