¿Beneficios en la memoria por consumir alcohol?


Estudios con ratas de laboratorio sugieren que el consumo moderado de alcohol mejora la memoria.

Hay datos epidemiológicos que indican que un consumo muy moderado de alcohol mejorar las capacidades cognitivas si las comparamos con las de las personas abstemias. Esto parece un tanto paradójico, ya que el consumo de alcohol en mayor cantidad no sólo no mejora dichas facultades, sino que las merma. Todo aquel que haya bebido más de la cuenta sabe que entre otros efectos negativos de la resaca están los problemas de memoria.

Maggie Kalev de University of Auckland (Nueva Zelanda) se puso a investigar este fenómeno junto con otros colaboradores y acaba de publicar los resultados en The Journal of Neuroscience.

Según ella hay beneficios en las capacidades cognitivas si se consume alcohol en pequeñas cantidades. Sería similar al los efectos positivos que el vino tiene frente a los problemas cardiovasculares, pero el mecanismo es diferente. El vino contiene además antioxidantes y otras sustancias beneficiosas para el organismo.

Kalev y Matthew During estudiaban el papel jugado por los receptores NMDA (N-methyl-D-aspartic acid) en los procesos neuronales en animales.

Los receptores NMDA son importantes para la memoria porque regulan la fortaleza de las uniones sinápticas (lugares utilizados por la neuronas para comunicarse entre sí).Durante el curso de la investigación descubrieron que la memoria mejoraba cuando una de las subunidades del NMDA denominada NR1 se fortalecía en el hipocampo cerebral. Entonces revisaron experimentos anteriores en los que se asociaba el consumo de alcohol con la actividad de NR1.

Decidieron estudiar los beneficios del alcohol a bajas dosis al igual que habían hecho otros anteriormente. Se concentraron en la posibilidad de que el mecanismo subyacente estuviera mediado por un aumento en la expresión de NR1. Consideraron que merecía la pena investigarlo porque el consumo de alcohol etílico está extendido entre muchas sociedades humanas.

Crearon dos líneas de ratas transgénicas: una normal con abundancia de subunidades NR1 en el hipocampo y otra a las que se les había suprimido. Ambos grupos fueron subdivididos entre aquellas ratas a las que no se les administraba alcohol, aquellas a las que se les suministraba un 2,5% de alcohol en su dieta y a las que se les administraba un 5%.

Basándose el los niveles de alcohol en sangre, un 2,5% es equivalente en humanos a un consumo de alcohol que están por debajo de los niveles legales a la hora de conducir, es decir un consumo de dos o tres (según el peso y metabolismo de cada persona) bebidas diarias.

A las ratas se les mantuvo en esta dieta durante ocho semanas y las pruebas cognitivas comenzaron a las cuatro semanas.

En una de las pruebas se pretendía medir la capacidad de reconocimiento de los animales. En sus jaulas se colocaban dos objetos pequeños varias veces a lo largo del día. Entonces uno de los objetos era sustituido por un nuevo juguete. Las ratas puntuaban según lo rápido que exploraban el objeto no familiar.

En otra prueba se adiestró a las ratas para que esperaran una descarga eléctrica cuando cruzaban de un compartimiento blanco a otro negro dentro de una jaula especial. Después de un día de entrenamiento se colocaba a las ratas de nuevo en la jaula especial para ver si recordaban que el compartimento negro era peligroso.

Las ratas normales que consumieron una cantidad moderada de alcohol pasaron mejor ambas pruebas que las ratas que no consumieron alcohol. Las ratas normales que consumieron más alcohol superaban peor la primera prueba pero mejor la segunda que las abstemias.

Este último dato tiene implicaciones para el estudio del desarrollo del alcoholismo, pues el alcohol, según este resultado, parece promover la memoria traumática y por tanto contribuiría al desarrollo de esta dependencia.

Sobreestimulando las subunidades NR1 del receptor NMDA obtuvieron resultados similares al consumo moderado de alcohol, mientras que el efecto de la supresión del estas subunidades era la cancelación de los resultado positivos de este consumo. Los receptores NMDA deben de estar intactos si se quiere que se manifiesten los beneficios del consumo moderado de alcohol.

Estos investigadores especulan que el receptor NMDA es inicialmente bloqueado por el alcohol produciendo una elevación de la actividad de la subunidad NR1 para compensar el efecto.

Este trabajo proporciona bases biológicas a la, hasta ahora, misteriosa relación entre mejora de la memoria y consumo de alcohol, proporcionando un mecanismo que la explica.

Sin embargo hay que tener en cuenta, tal y como muestran los resultados, que es mejor no beber alcohol en absoluto que beber más de la cuenta.


Fuentes y referencias:



Scientific American.