Almacenan hidrógeno en carbón ordinario


En la nueva, y supuesta, economía del hidrógeno hay un par de problemas que siguen sin solución. Uno es cómo producir el hidrógeno, ya que no hay yacimientos de este gas, y el segundo es cómo almacenarlo.Ahora han encontrado por causalidad una manera que podría solucionar lo segundo. El carbón corriente es al parecer capaz de almacenar este gas cuando se muele con ciclohexano. El carbón pulverizado es además barato, fácil de obtener y de transportar. Se puede reutilizar en esta labor de almacenamiento de hidrógeno, y además se obtienen microdiamantes como subproducto.El hidrógeno es muy abundante en nuestro planeta, pero en general se encuentra combinado con otros elementos, generalmente con oxígeno formando agua. Extraer el hidrógeno del agua exige una cantidad de energía que es superior a la energía que el hidrógeno produce en una célula de combustible. Usando energía solar o nuclear se podría producir dicho gas que luego se almacenaría de algún modo. En forma de gas comprimido ocupa mucho volumen y hace imposible utilizar el hidrógeno como combustible de automoción. Por eso se ha venido pensando en utilizar algún sistema diferente para almacenarlo. Uno de los candidatos es el grafito. Angela Lueking del Department of Energy and Geoenvironmental Engineering at Pennsylvania State University pensó que si el grafito era capaz de almacenar hidrógeno entonces quizás el carbón ordinario (que es otra forma de carbono) podría realizar la misma función.Pusieron carbón en un molino de bolas junto con ciclohexano (un compuesto ordinario de carbono e hidrógeno) como lubricante y lo pusieron a 400 revoluciones por minuto. El carbón fue gradualmente reducido a polvo según las bolas del molino impactaban sobre él. Entonces pusieron el polvo resultante en un analizador termogravimétrico para estudiar la perdida de masa debida a la emisión de gases. Esperaban que una vez el sistema dejara de perder masa pudieran añadir hidrógeno al polvo.Casualmente observaron algo muy raro. El sistema perdía mucha masa, y cuando analizaron los gases emitidos descubrieron que el gas emitido era precisamente hidrógeno.Al examinar las muestras observaron la presencia de pequeños diamantes, que es una pista de la presencia de hidrógeno, pues este gas ayuda a la formación de diamante cuando está presente en el carbón y hay alta presión.El equipo de investigadores sospecha que la presión dentro del molino es suficiente como para forzar al ciclohexano a cambiar químicamente y desprenderse del hidrógeno que es atrapado por el carbón.Según los datos el carbón atrapa un 2% de su peso en hidrógeno, pero esperan mejorar este rendimiento. Los resultados han sido publicados on line en Journal of the American Chemical Society.